¿Qué es la economía circular?

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Estimaciones sugieren que la población mundial se aproximará a 9 mil millones de personas para el 2030 – incluyendo 3 mil millones de nuevos consumidores de clase media. Esto crea una presión sin precedentes en los recursos naturales para satisfacer la futura demanda de los consumidores. Es aquí donde entra la economía circular.

La economía circular busca redefinir el crecimiento, centrándose en los beneficios para toda la sociedad. Esto implica separar gradualmente la actividad económica del consumo de recursos finitos y diseñar los residuos que se obtienen de los productos. Basándose en una transición a fuentes de energía renovables, el modelo circular ayuda a construir capital económico, natural y social que de otra manera se habría desperdiciado. Se busca que los productos de hoy se conviertan en los recursos del futuro.

Nada de lo que se utiliza en la economía circular se convierte en desperdicio, alejándonos de nuestro modelo económico lineal actual de tomar-hacer-disponer.

Los sistemas vivos han existido por miles de millones de años y seguirán por muchos más. En la naturaleza los desperdicios no se tiran en vertederos porque no existen. Los desperdicios fluyen, la basura de una especie es el alimento de otra. La energía es proporcionada por el sol. Las cosas crecen y después mueren, y los nutrientes regresan al suelo de manera segura y natural. Este sistema funciona.

Sin embargo, nosotros como seres humanos, hemos adoptado un enfoque lineal. Tomamos, hacemos y desechamos. Cuando sale un nuevo modelo de teléfono, nos deshacemos del viejo. Nuestra lavadora se descompone y compramos una nueva. Cada vez que hacemos esto estamos consumiendo recursos finitos y en algunos casos producimos desperdicios tóxicos. Nuestra manera de vivir simplemente no puede funcionar a largo plazo.

Edificio abandonado en Estados Unidos

La economía circular encuentra la manera de que nuestros desechos puedan crear valor en vez de reducirlo al rediseñar los productos y sus componentes que consumimos. Los empaques de los productos pueden ser materiales con los que se pueda crear composta. La composta puede ser utilizada para cultivar más cosas.

¿Y qué pasa con los materiales de teléfonos y lavadoras que sabemos que no son biodegradables? Aquí estamos hablando de otro tipo de replanteamiento. Una manera de ciclar los metales valiosos, polímeros y aleaciones para que mantengan su calidad y continúen siendo útiles más allá de la vida de los productos.

En lugar de la cultura de tirar la basura a la que nos hemos acostumbrado, adoptaríamos una de renovar y regresar. Una donde los productos y sus componentes están diseñados para ser desensamblados y regenerados. Una solución puede ser la manera en la que obtenemos las cosas. ¿Qué pasa si en vez de comprar nuevos productos, simplemente adquirimos los servicios a través de los fabricantes?

Imaginen que podamos diseñar productos que regresen a sus fabricantes. Que sus materiales puedan ser reutilizados y sus partes biológicas puedan ayudar a la agricultura e imagínense que estos productos sean hechos y transportados con energías renovables. Aquí tenemos un modelo que construye prosperidad a largo plazo.

La transición a una economía circular no solo ayuda a reducir los impactos negativos de la economía lineal. Más bien, representa un cambio sistemático que construye resiliencia a largo plazo, genera oportunidades comerciales y económicas, y proporciona beneficios ambientales y sociales. Existe un mundo de oportunidades para repensar y rediseñar la manera en la que hacemos las cosas. El potencial de innovación, creación de empleos y desarrollo económico es enorme cuando se habla de la economía circular.

STROM trabaja para que nuestras plantas puedan entrar dentro del modelo de economía circular. Están diseñadas para que una vez que hayan cumplido con su vida útil, puedan ser reutilizadas y que sus componentes puedan seguirse aprovechando. Los materiales de poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV) con los que está construida la planta pueden ser utilizados para hacer concreto. En STROM estamos comprometidos en proteger al medio ambiente y estamos enfocados en crear resiliencia del recurso más importante que tenemos, el agua.

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